12 junio, 2006

¿En qué siglo viven algunos?

La homosexualidad no es una enfermedad. Es algo en lo que hoy en día estamos de acuerdo todos. O por lo menos todos los que somos un poco racionales y civilizados. Digo esto porque me he encontrado con esta página web. En ella se incita a que la gente "cure" su homosexualidad. Es algo realmente repugnante. En pleno siglo XXI aún hay gente que cree que la homosexualidad es una enfermedad.

"Es posible el cambio". Ni es posible, ni es necesario. A lo que hay que animar a los homosexuales es a aceptarse y estar a gusto con ellos mismos y con su orientación sexual, empezando por que todos los aceptemos a ellos. Desgraciadamente mientras quede gente como la de esta página web aún nos queda trabajo por hacer.

Y es que hay personas que siguen teniendo medio y fobia a "lo diferente", y que tienen como objetivo que algunas personas se avergüencen de ser como son. Querer "curar la homosexualidad" es algo tan estúpido como "querer curar el ser zurdo". Yo tengo la esperanza de que llegue el día en que gente así acepte lo "diferente", se dé cuenta de que la diversidad enriquece y deje en paz a las personas con una distinta orientación sexual, un diferente color de piel o cualquier otra circunstancia personal distinta a lo mal calificado de "normal". Todos somos "normales", sólo que hay distintas y diversas "normalidades", que es lo que llamamos pluralidad.

Basta ya, por favor. Es posible el cambio, sí, pero el cambio en vuestras arcaicas y estúpidas intolerancias.

En otro orden de cosas, quiero condenar desde aquí los acontecimientos de esta tarde en Granollers, donde un minoritario grupo de exaltados ha lanzado huevos a Mariano Rajoy. No comparto en ningún caso este tipo de altercados injustificables, ya vengan provocados por uno u otro bando.

Saludos.

4 comentarios:

Jesús dijo...

Enhorabuena por tu artículo Carlos,(Y bienvenido).
Me acabo de enterar de lo de Rajoy. ¡Vaya panda de jilipollas!

atroma dijo...

Carlos, así es, la libertad individual de las personas es coactada por la intromisión de aquellos que creen en base a un orden disciplinado, ser mejor que el prójimo.

Pero nadie es ejemplo de nadie, cada uno tiene sus inquietudes, son formas de expresar, y sus formas de sentir, los que consideran una desviación la condición sexual, no se dan cuenta que están condicionando su propia libertad, quien enjuicia al que le gusta los tríos??? O el intercambio de parejas???

Las pautas de sociedad deben ser marcadas, en los pederastas, violación y abusos, fuera de ese contexto, acabaremos con nuestra libertad individual.

Y lo de rajoy, es despreciable, jilipollas como dice Jesús, pero en todos los sentidos, y de todos los colores políticos, si esto no se termina, lo lamentaremos.

Carlos dijo...

Gracias, en primer lugar, a jesús. Encantado de estar a bordo.

Sí, atroma, estamos de acuerdo. La pederastia, la violación y los abusos son inaceptables. A partir de ahí todo lo que la gente haga de las puertas de su dormitorio para dentro es totalmente respetable.

Saludos.

Vesania.- dijo...

Hace dos generaciones, se intentaba curar lo de ser zurdo. Conmigo aun lo intentaron, decían, o al menos, aprende a escribir con las dos manos...
¿para qué, gilipollas?, acaso tengo hueco en el cuaderno para meter los dos lapiceros???
Yo sigo siendo zurda, menos mal, aunque los intentos hacen que a veces gire en un sentido en lugar del otro, y de pequeña tuviera hasta algo de dislexia... mamones...

Vesania.