11 septiembre, 2006

La verdadera cara de la derecha

Pío Moa, un historiador continua y duramente criticado por sus colegas, nos muestra cuál es la verdadera cara de la derecha de este país. Hace unos días, en su blog, este hombre justificaba una posible reacción violenta de la sociedad a la política llevada a cabo por el Gobierno en estos dos años y medio.

"¿Pasar a la violencia, entonces? Cuando el gobierno rompe las reglas del juego, cuando no solo legaliza el asesinato como forma de hacer política, sino que lo premia ofreciendo a los asesinos la liquidación de la Constitución y del estado de derecho, obviamente abre paso a la violencia y se priva de cualquier autoridad moral para condenar la que pudiera ejercerse contra él."

Éstas son las palabras que utiliza uno de los mayores representantes de la derecha española. Sin embargo, he de decir que no me sorprenden demasiado las palabras de este pobre hombre. Una vez más es la misma canción: la derecha, totalmente carente de argumentos políticos convincentes, recurre una vez más al miedo y a la intimidación. Lo hemos podido ver cada día desde que el PP está en la oposición: España se rompe, la Constitución está muerta, el matrimonio está en peligro, las amenazas del general Mena, y ahora esto. El lema de Moa, Acebes y compañía se puede resumir en una frase: "si no puedes convencerlos, asústalos".

Este personaje, que es un ex-terrorista ya que perteneció al GRAPO, asegura al párrafo siguiente que "una gran masa de ciudadanos ha sufrido una prolongada deseducación democrática". Alucinante. En mi vida he visto contradicción mayor. Justificar la violencia contra un Gobierno democrático para después decir que la sociedad sufre una "deseducación democrática". Es posible que una parte de la sociedad se esté "deseducando democráticamente", pero ¿quién provoca esa deseducación? Sólo hay que leer un párrafo más arriba para obtener la respuesta.

En fin, sólo me queda decir que los que aún creemos en la democracia (la mayoría de los ciudadanos) no nos vamos a doblegar ante amenazas como éstas. Hoy en día los gobiernos se forjan en las urnas, y en ellas tienen que deshacerse. Cualquier declaración que insinúe una acción violenta destinada a derrocar un gobierno debe interpretarse, por un lado, como una "pataleta" y, por otro, como un insulto a la democracia y a los demócratas.

Saludos.

3 comentarios:

Pablo Iglesias dijo...

Tanto ecribir libros de su pseudo-historia, ha acabado engullido en el interior de su propia espiral de maipulación histórica, sin visos de retorno al mundo real y democrático.

En sus delirios de historia llena de rojos asesinos, se identifica con Queipo de Llano, quien ve que "España se rompe" por la Aprobación del Estatuto de Nuria (1932) (de Cataluña 2006), del Vasco (1936) (Proceso de Paz 2006), por su posición internacional, especialmente respecto la URSS (Líbano)... Para evitarlo, llama a la levantamiento nacional (insurrección popular de la derecha ).

Como bien comentas en el texto, todo es debido a que el líder del partido de derechas Gil-Robles (Mariano Rajoy) es incapaz de llegar al gobierno por sí mismo. Ya que los míos no gobiernan a través de las urnas, lucharé para que lo hagan a través de la fuerza.

Anónimo dijo...

"Si no puedes convencerlos, asústalos"... Claro, igual es que han aprendido de cuando el PSOE metía miedo a los jubilados con aquello de que venía "el dóberman" que les iba a quitar las pensiones; o de cuando les llenaron la cabeza a los estudiantes menos informados (la mayoría) con gilipolleces como que, con la LOU, las tasas universitarias iban a subir un 400% y se iban a suprimir las becas; o de cuando dijeron aquello de que el PP iba a privatizar la Sanidad... También de la vez que Almodóvar aprovechó una rueda de prensa ante decenas de periodistas extranjeros tras el 14-M para soltar aquello de que el PP había estado preparando un golpe de Estado. ¿Dónde estaba vuestra recta conciencia democrática entonces para denunciar estas mentiras?

Y de capacidad de argumentación no hablemos, por la cuenta que os trae. Reconozco que estuve a punto de cambiar mi voto cuando Alfonso Guerra llamó "mariposón" a Rajoy en una de sus arengas electorales en 2004 o cuando Felipe González se refirió a Aznar y Anguita como "la misma mierda" en 1996. Eran argumentos socialistas tan sumamente sólidos, incisivos y respetuosos con el adversario que resultaba difícil no cuestionarse hasta las convicciones más profundas y después quedar extasiado ante tamaña revelación...

Prestad más atención a las muchas vigas que tenéis en vuestros ojos antes de dar lecciones a nadie.

Jesús dijo...

Pues aparte de las vigas de las que anónimo habla y que, por supuesto, no le faltan a la izquierda, me quedo con esta viga de presente desolador que pinta el imPío Mora en cuestión, el hacedor de historias falseadas y el creador de "ejemplos liberales" como el que Carlos expone en el artículo. Un vendedor de miedo más que no se cree ni a a si mismo y al que desgraciadamente no le faltan seguidores: algunos inocentes que se dan de bruces con sus palabras y otros que jaleándole saben que pueden arañar votos para las próximas elecciones.