27 octubre, 2006

Mi vida como Facha, (primera parte)

Hoy comienzo a publicar aquí una serie de capítulos de un relato escrito por Fernando Rosado, uno de esos autores a los que muy pocos han podido leer, pero cuya maestría en el campo de la palabra es difícil de olvidar.

Este no es el estilo habitual de Fernando, pero la ironía de este texto se corresponde absolutamente con las cuestiones que desde este blog tratamos de denunciar y estoy seguro de que no dejará indiferente a quien lo lea.

Capítulo I

Tengo que compartir todo esto: todas las mañanas, cuando me levanto, tengo tentaciones de escuchar la COPE, pero me retengo ¡No sabe Dios el esfuerzo que tengo que hacer! Luego salgo a la calle y compro la prensa: no, no compro ni ABC ni La Razón; compro periódicos catalanes nacionalistas, gallegos nacionalistas y vascos independentistas. Me pongo malo leyéndolos, aunque sea en otros idiomas, adivino qué es lo que ponen, y, Dios mío, siento náuseas sólo de pensarlo... Mi tentación es encender la radio y escuchar la COPE, pero me reprimo, y decido darme una vuelta por la ciudad para ver tías buenas, de buenas tetas, que necesiten un macho con el que cubrirse, pero aunque alguna me mira, no conozco bien su familia para lanzarme ¿Y si la que elijo es pobre? Pero lo pero es que en mi paseo me encuentro con inmigrante, joder. Entonces veo negros yu grito para mis adentros: ¡Negros! ¡Negros!. Mis pasos se encaminan hacia la mezquita, para ver salir de ella a los putos moros de mierda, joder, cuánto tiempo hace que yo no voy a misa (desde que se casó mi hermano), y al recordarlo, pienso en la COPE, pero no, todavía no... Me meto en un cíber y entro en chueca.com para insultar un rato a los maricones ¡Como un tío me mire le parto la cara, joder! Y mira que son tontos que me contestan, los enfermos estos, quieren convencerme de no se qué... Luego, en casa, por fin me relajo viendo un par de películas bélicas, en la que no queda vivo ni el maquillador (marica, seguramente) Y, eso sí, Telemadrid está muy bien para ver: me encanta su programación. Tenéis que saber que a estas horas de la tarde aún no he puesto la radio para escuchar mi COPE. Así que bajo un rato al parque a sentarme para beber unas cervezas y apostar con mis colegas cuantas pateras se hunden en el estrecho. Luego vuelvo al cíber para ver si algún marica me ha contestado. No sé qué argumentos darles, así que apago y me voy a casa, ceno y me tumbo en la cama. Entonces es cuando enciendo la radio, cascos a la oreja, y escucho la COPE, y veo que todos mis problemas se resuelven en el "mal de muchos" que compartimos. Me gusta la tesis de: "A este país le vendría bien una guerra". Sí, señor, echar a los moros otra vez, a los putos negros, matar a los maricas y a todo aquel que sea izquierdoso de mierda, porreros y nudistas, divorciados y todos aquellos que no sean normales como yo. Me dan miedo, lo tengo que reconocer. Mucho miedo. ¿Y si me caso y mi mujer pide unos derechos? ¿Y si tengo un hijo que es marica? ¿Y si mi hija se enamora, o lo que es peor, se queda embarazada de un negro? Este mundo no es para mí... Debería haber nacido en 1936.

(Fin del capítulo I)

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen (fragmente de) texto, que sabe conseguir una sonrisa en más de una ocasión. Algunos de esos estereotipos encajan perfectamente con la forma de ser de ciertos neo-liberales (aunque intentan darse a conocer sólo como liberales) que se pasean por los foros y blogs de izquierdas. Aunque otros pertenecen al franquismo más casposo, como el de "aunque alguna me mira, no conozco bien su familia para lanzarme".

Este personaje me recuerda al conocido y estereotipado "Martínez el Facha".

Por cierto Jesús... ¿Dónde has encontrado este material?

Jesús dijo...

Hola Pablo. El texto me lo pasó el autor directamente y yo le pedí permiso para publicarlo. Aunque tengo entendido que ya creó en su día cierta confusión por los foros de chueca.
Un saludo.